jueves, 5 de marzo de 2026

Información Alimentaria: Intolerancia a la Lactosa, no es lo mismo que Alergia a la Leche. Todo lo que debemos saber, con sorpresas como que los intolerantes si pueden degustar ciertos tipos de quesos. Los alérgicos en principio absolutamente nada, si no son tratados.


Tenía ganas de currarme un post al respecto de la intolerancia, más por que en alguna ocasión me han preguntado, y aunque tenía referencias concretas, no las tenía recopiladas para darlas al momento, incluso creo que lo poco que comenté, no lo hice con los conocimientos suficientes, luego como apasionado del sector y por "coherencia quesera" me prometí subsanarlo. También en algún encuentro y plataforma de aprendizaje-reciclaje, me di cuenta que aunque aparentemente sencillo de entender, a veces nos liamos y confundimos conceptos. Para remate y como antesala de este post, hace unos meses me pidió el divulgador científico y director de la revista Quo, Darío Pescador, una pequeña colaboración para un articulo al respecto: ¿Intolerante a la lactosa? También puedes comer queso... para el diario digital: El Diario.es. Muy completo, didáctico, cronológico, con datos relevantes, alguno desconocido y nuevo para un servidor, como la mutación del gen −13910*T (por si nos da algún día por profundizar). En cierta forma con esa colaboración, consulté nuevamente por varios medios, recopilé y pregunte sobre ello, detalle que en este largo post trato de dejar anotado, a la vez que agradecer la disponibilidad y respuesta.
Amigo lector, sobraría decir que toda la información que voy a exponer, está recogida, contrastada, y verificada bajo criterios científicos muy experimentados, de todos iré dejando su enlace-link (por cumplir con el protocolo y como aval), así como alguna observación personal y puntual, siempre al hilo de lo narrado. La circunstancia de las intolerancias es delicado, y tenemos que afinar en lo que se dice, comenta, y más aún cuando lo dejamos por escrito. Es por ello que cobra gran importancia la divulgación sin intereses particulares, y ciñéndonos al tema en si. 


La leche, según nuestra R.A.E., en una de sus muchas acepciones dice: "Es un líquido blanco que segregan las mamas de las hembras de los mamíferos para alimento de sus crías. Leche de algunos animales que se emplea como alimento de las personas"
Es una gran materia prima muy estudiada, que sigue estando en la agenda de numerosos agentes implicados, decenas de libros sobre ella facilitan el aprendizaje a cualquier nivel, tanto de consumo como de experimentación, es mucha la historia sobre ella, aunque más importante son los consensos generalizados en cuanto a beneficios, composición, control, etc., personalmente y más cuando hablamos de leche cruda y pensando en quesos, me gusta llamarla como "la más delicada de nuestras aguas", por aquello que en su composición e independientemente del animal, siempre el mayoritario es el agua.
La lactosa es el carbohidrato más abundante de la leche. Así pues, la leche está compuesta por agua (87%), lactosa (4–5%), grasa (3–4%), proteína (3%), minerales (0.8%) y vitaminas (0.1%). Esta composición tan singular la convierte en un alimento único, de un gran valor nutricional y con gran aporte energético. No en vano es el primer alimento del ser humano al nacer. A pesar de ello, los datos de consumo de leche van disminuyendo año tras año en favor de las aguas/zumos vegetales o de semillas principalmente, por lo que recuerdo que estos no pueden estar nombradas ni etiquetadas con la palabra Leche.
También es justo y necesario recordar a parte de la cadena, que debería defender con otras prácticas su exposición, divulgación, marketing o venta, etc., por aquello de juntar, linear, lo que nada tiene que ver como composición o simplemente real, esto mismo se amplia a la palabra queso, que es exclusivo del derivado de la leche, luego tampoco es lícito leer etiquetas en donde la forma y palabras llamen a confusión. Interesante post al respecto: "En el nombre de los quesos". 
📌Una vez más recuerdo la legislación con el R.D. 1113/2006 de 29 de septiembre, por el que se aprueba la norma de calidad para quesos y quesos fundidos, en el Anexo I, define al Queso: "Se entiende por queso el producto fresco o madurado, sólido o semisólido, obtenido de la leche, de la leche total o parcialmente desnatada, de la nata, del suero de mantequilla o de una mezcla de algunos o de todos estos productos, coagulados total o parcialmente por la acción del cuajo u otros coagulantes apropiados, antes del desuerado o después de la eliminación parcial de la parte acuosa, con o sin hidrólisis previa de la lactosa, siempre que la relación entre la caseína y las proteínas séricas sea igual o superior a la de la leche".
No se escapan camareros, baristas, personal concreto como charcuteros, que a la hora de ofrecer tanto leche como quesos, no hayan tenido la inquietud de formarse e informar correctamente... ya lo digo yo: No existen las leches ni un queso de soja, está mal dicho, también ofrecer leche de coco, de avena, etc., hay que usar el lenguaje correcto, aguas, zumos, compuestos vegetales, etc., la imaginación y el buen hacer, nos va a permitir incluso que tuneemos esta ocasión y en vez de confundir, aprovechemos el hecho y eduquemos al consumidor, a la par que dignificamos el oficio. Es una muy buena ocasión para no seguir confundiendo al consumidor/cliente, y diferenciarnos dando un paso adelante en comparación de lo que está mal establecido. Hay un dicho, que dice: no por repetirlo muchas veces, es correcto o aplicable una cosa... estarás o estaremos equivocados tantas veces como lo hagamos, o digamos mal.

Quién lo duda...? Con el queso y el jamón, en España, se juega en primera división. Por cierto, después de años pidiendo reconocimiento o diferenciación, los cortadores de jamón, ya tienen su reconocida cualificación profesional (R.D. 84/2026 de 11 de feberero). Victor Sanchego como gran influencers nos da otro punto de vista a tener en cuenta.

La IA, la utilizo lo justo, es interesante conocer esta herramienta, en búsquedas y escritos concretos es una gran aliada, aunque en ocasiones hay que guiarla y alimentarla. Total, esta Inteligencia Artificial normalmente escoge lo mejor de lo mejor que está registrado en internet (con criterios parecidos y también dependiendo de cada buscador y su programa/plataforma), por lo que sus referencias y enlaces, cuanto menos son interesantes de visitar, en el caso que nos ocupa, nos resume y dice que: La diferencia entre intolerancia y alergia radica en su naturaleza y síntomas. 
Alergia: Es una respuesta del sistema inmunológico a una sustancia (alérgeno) que el cuerpo identifica erróneamente como dañina. Esto puede provocar reacciones inmediatas y potencialmente graves (Muy Salud). 
Intolerancia: No involucra al sistema inmunológico, sino que se debe a la incapacidad del cuerpo para metabolizar o digerir un alimento, lo que puede causar síntomas como malestar gastrointestinal (Academia española de nutrición). "En ambos casos el tratamiento es distinto. Si el paciente tiene una alergia, excluiremos totalmente de la dieta los alimentos con el alérgeno que le produce la reacción. Mientras que, si es una intolerancia, buscaremos el umbral máximo de tolerancia, es decir, trataremos de determinar cuál es la cantidad de alimento que puede tomar antes de que comience a sentirse mal..." "Por ejemplo, si la persona es alérgica a la proteína de leche de vaca, no solo retiraremos todos los alimentos que la contienen, también miraremos con lupa la lista de ingredientes en el etiquetado de todos los productos que pudieran incluirla, ya que hay muchos alimentos procesados donde la podemos encontrar".
Síntomas: Las alergias suelen causar reacciones rápidas, mientras que los síntomas de intolerancia pueden aparecer más lentamente y ser menos severos. Entender estas diferencias es crucial para aplicar el tratamiento adecuado y evitar reacciones adversas (Quirón Salud).

  • Se estima que el 30% de la población sufre algún tipo de intolerancia alimentaria.
  • Las intolerancias (14 son las tipificadas actualmente) más comunes, incluyen la lactosa, el gluten y ciertos aditivos alimentarios.
  • Las diferencias entre intolerancias y alergias son fundamentales: las alergias pueden ser mortales, mientras que las intolerancias suelen ser incómodas, pero no peligrosas. (Yo añadiría también, el grado de esa intolerancia, y desarrollarlo).
  • Muchas personas no son conscientes de que tienen una intolerancia hasta que eliminan el alimento problemático de su dieta. A veces, no aparecen a la primera, ni siquiera cuando nos hacemos pruebas al respecto, en ocasiones manda las pruebas de eliminación, para dar verdaderamente con lo que tenemos.
  • La prevalencia de intolerancias puede variar según la región, debido a factores genéticos y hábitos alimentarios.


Hace algo más de un lustro que se intentó poner en práctica en España, previa consulta pública sobre el proyecto por parte de Aesan, del nuevo etiquetado para productos alimenticios nombrado como Nutri Score (semáforo nutricional), basados en una escala de cinco colores y letra (las intenciones eran buenas) información de los productos de una forma visual y fácil de entender de un solo vistazo. Aunque sigue siendo voluntario para las marcas, el debate sobre su utilidad sigue vigente, la controversia está servida, en cuanto se le dio poco valor por ejemplo a nuestros aceites de oliva, lo que ha llevado a discusiones sobre su efectividad y la necesidad de una revisión en los criterios de clasificación.
📌En España, la regulación de las intolerancias alimentarias es principalmente gestionada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan). Esta agencia establece  normas para la información alimentaria, incluyendo la declaración obligatoria de alérgenos en los alimentos. El Reglamento (UE) 1169/2009 regulado por sus artículos 9.1.c) y 21, y el Real Decreto 126/2015 (en el caso de los alimentos no envasados) son los principales documentos que regulan esta información, asegurando con ello que los consumidores tengamos la información necesaria para evitar reacciones adversas a ciertos alimentos

¿Qué NO se considera una alergia alimentaria? La alergia a la leche (a las proteínas de la leche) no es lo mismo que la intolerancia a la lactosa (el azúcar de la leche) !!👈

ALERGIA A LA LECHE.- 
  • Reacción alérgica a las proteínas de la leche (caseína, β-lactoglobulina,…) 
  • Reacción aguda que puede ser grave.
  • Puede implicar un riesgo de muerte inmediata por shock anafiláctico de la persona afectada. 
INTOLERANCIA A LA LACTOSA.-
  • Se produce por déficit de lactasa (la enzima que digiere la lactosa) 
  • Reacción leve (malabsorción).
  • Produce trastornos intestinales leves como gases, dolor, y distensión abdominal.

ES MUY IMPORTANTE TENER CLARA LA DIFERENCIA!!

👉Las personas alérgicas a las proteínas de la leche no pueden consumir productos lácteos, aunque sean “sin lactosa” o con “bajo contenido en lactosa”.👈

✅La lactosa es el llamado azúcar de la leche, un disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa. Un azúcar naturalmente presente en la leche de todos los mamíferos (vaca, oveja, cabra,…) y sus derivados (queso, yogur, nata, mantequilla, helados, etc.). Nuestro organismo, para poder digerir la lactosa, debe desdoblarla en glucosa y galactosa. ⇒La intolerancia a la lactosa se produce cuando, normalmente en nuestro intestino delgado no hay suficiente cantidad del enzima LACTASA, necesaria para desdoblar esta LACTOSA (azúcar) consumida.⇦ La lactosa, sin digerir, llega al intestino grueso y provoca los síntomas clásicos de esta intolerancia y malabsorción, como son dolores intestinales, gases, diarrea, hinchazón de barriga y nauseas. Estos síntomas suelen aparecer entre 30 minutos y dos horas después de haber consumido lácteos.


✅Los sustitutos al calcio (si al final nos diagnostican alergia principalmente) los tenemos en otros alimentos como muchos frutos secos, tales como almendras, pistachos, nueces, en pescados como sardinas, carnes magras, huevos, verduras como espinacas, legumbres, cereales, otros tratados y certificados por la industria como sin lactosa, e incluso complementos de lactasa para poder ingerir lácteos sin molestias (Lactolerance). 
Por el contrario como se ha comentado, siempre se ha de leer el etiquetado, ya que puede aparecer lactosa añadida en numerosas elaboraciones como: embutidos y procesados de carne (hace las veces de amalgama), panadería industrial, en el pan de molde, galletas, bollería y algunos cereales de desayuno suelen llevar leche en polvo o suero. También en salsas y sopas, aperitivos y medicamentos, en estos como excipiente en el comprimido.
Dado que no existe un tratamiento para aumentar la producción de lactasa en nuestro organismo, la mejor manera de manejar la intolerancia a la lactosa es a través de ajustes en la alimentación, por lo que es necesario tener en cuenta que nombres son los que suele aparecer en el etiquetado, que normalmente van en negrita por ser alérgenos: Suero lácteo o suero en polvo, sólidos lácteos, lactosa monohidrato, caseína o caseinatos (aunque es la proteína, suele indicar presencia de leche), grasa de leche o mantequilla anhidra.


📌Comentaba en el titular, que en principio las personas alérgicas a la leche, no podían tomar nada relacionada con ella, hoy día es posible en muchos individuos o casos. Los componentes de la leche que causan alergia son las proteínas. Por eso es más adecuado decir alergia a las proteínas de leche de vaca, a menudo escrita como APLV. La APLV se define como una reacción adversa (no deseada) de origen inmunológico que presentan algunas personas cuando toman leche, derivados lácteos, así como los alimentos preparados que llevan leche o derivados en su composición. La alergia también puede aparecer por tocar leche o derivados, o por contactos indirectos a través de otras personas. Es la alergia alimentaria más frecuente en menores de 1 año. Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología, y Asma Pediátrica (SEICAP).
El tratamiento para los alérgicos, es la inmunoterapia oral con leche, se basa fundamentalmente en reeducar a las células que reaccionan ante alimentos inocuos como puede ser, en este caso, la leche. Esta reeducación pasa por administrar cantidades muy pequeñas de leche, al principio ínfimas, que se van aumentando progresivamente -estos incrementos se efectúan siempre en el recinto hospitalario- para que el cuerpo vaya asimilando estas sustancias sin reaccionar contra ellas. Más información en la Clínica Universitaria de Navarra.

No pasa nada por que se sepa de donde son las fotos de los quesos, lo que interesa, es que el queso de arriba etiquetado como sin lactosa y siendo semicurado anota en los ingredientes entre otros que contiene lactasa, y los promedios mínimos de contenido en lactosa son de <0'01, también anota que no es apto para alérgicos a la proteína de leche. En la parte nutricional contiene hidratos de carbono en 0'6g, de los cuales azúcares son  o están entorno al <0'5g por cada 100g. La foto de abajo que es un queso de mezcla viejo, el detalle está en los <0'5g de azúcares.

Con respecto a los quesos, el contenido en lactosa, depende principalmente, del tipo de leche utilizada (los de cabra algo más digestivos), el proceso de fabricación y el tiempo de maduración. Cuanto más fresco sea el queso, más intacto estará su contenido en lactosa, con alguna pequeña excepción concreta, como la de si en ese queso fresco se ha utilizado fermentos lácticos (también en quesos batidos), incluso un mozzarella de búfala con DOP acompañada con otros complementos, en cualquier caso, consultar etiquetas por si hubiera también añadidos como leche en polvo, lactosa, azúcar, etc. 
Los quesos maduros pierden gran parte de este azúcar de forma natural con el paso del tiempo, este trabajo progresivo, lo realizan las bacterias lácticas (con o sin ayuda de BAL inoculada, ya que la leche la contiene de forma natural) en quesos conocidos por ser de largas maduraciones-afinado, pastas prensadas, por supuestos las cocidas, en muchas de gran formato como el Gruyére, Commté, Pecorino, Cheddar, Emmental, sin salir de territorio ibérico, en el etiquetado nutricional seguro tenemos quesos nacionales con poco o nula lactosa, por ejemplo un Idiazabal, Manchego viejo-añejo, Palmero maduro, probablemente muchos de corteza florida, incluso azules que han madurado algo más de dos meses, en cantidades pequeñas y acompañado de maridajes sólidos, que siempre ayudan a minimizar las molestias... casi todos contienen menos de 0'5 gr. de lactosa por cada 100 gr., que en cantidades moderadas y razonables, podrán degustar los intolerantes.
La legislación (R.D.1113/2006) dice que atendiendo a su maduración, los quesos se denominaran de la siguiente forma.- Queso fresco, Queso blanco pasteurizado y Queso madurado: es el que, tras el proceso de fabricación, requiere mantenerse durante cierto tiempo a una temperatura y en condiciones tales que se produzcan los cambios físicos y químicos característicos del mismo. La palabra madurado podrá sustituirse por los calificativos según el grado de maduración alcanzado por el producto a la salida de fábrica que figuran en el siguiente cuadro:

Denominaciones facultativas

Peso > 1,5 kg

Peso ≤ 1,5 kg

Maduración mínima en días

Tierno

7

Semicurado

35

20

Curado

105

45

Viejo

180

100

Añejo

270

 


Para no liarla mucho, esta es una gran referencia, y así es casi siempre, aunque muchos saben que hay excepciones, por ejemplo, un queso de oveja de más de kilo y medio, madurado a temperaturas bajas, con alta humedad, probablemente alcance la madurez más tarde, lo contrario con temperaturas altas asegura un queso curado y siguientes (viejo y añejo) antes de lo marcado. Estas practicas puntuales de algunas empresas, se rigen por la necesidad del mercado, que va dando salida, atrasando, acelerando según la demanda. 



"... Hay que dejar clara una cosa: a ningún tipo o marca de leche sin lactosa 'le quitan' la lactosa. En su lugar, la leche y cualquier producto lácteo sin lactosa se fabrica añadiendo la enzima lactasa a la leche normal. Esta enzima descompone la lactosa en dos azúcares más simples, glucosa y galactosa, que son fácilmente digeribles incluso para personas con intolerancia a la lactosa..." Artículo de Darío Pescador del año 2023, muy comprometido con el tema, en este caso sobre el etiquetado.


📌Precisamente Aesan sacó en julio del 2019 (descargable en pdf.) unas notas técnicas al respecto del etiquetado sobre las condiciones de empleo de las menciones “SIN LACTOSA” y “BAJO CONTENIDO EN LACTOSA”, en donde aparte de recordarnos el Reglamento (UE) nº 1169/2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor. Nos aclara que no existen sin embargo, en dicha norma, reglas por las que se establezcan las condiciones para el empleo de las menciones “sin lactosa” y “bajo contenido en lactosa” en el etiquetado de los productos alimenticios.
Actualmente, no existen normas armonizadas a nivel de la Unión sobre etiquetado y composición por las que se indique la ausencia o presencia reducida de lactosa en los alimentos, salvo en los preparados para lactantes y preparados de continuación, así como en los alimentos para usos médicos especiales. La Comisión hace años que anunció su intención de regular las condiciones que rijan el empleo de estas menciones sobre los contenidos máximos de lactosa en la intolerancia a la lactosa y la galactosemia, regulación que, a fecha de hoy no se ha llevado a cabo. Existe el dictamen científico de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), de 10 de septiembre de 2010.
📌Con el propósito de unificar la legislación existente en los diferentes países europeos y asegurar el mismo nivel de protección para todos los consumidores de Europa, la Comisión Europea ha solicitado a la EFSA un dictamen sobre las concentraciones de lactosa en la intolerancia a la lactosa y en la galactosemia. De acuerdo con la información recopilada por la EFSA, muchas personas intolerantes pueden tomar 12 g de lactosa en una ración, especialmente si se toma con otros alimentos, sin consecuencias o con consecuencias de poca importancia. Una dosis de 24 g repartida en varias raciones a lo largo del día y acompañada de otros alimentos tampoco causa problemas o son poco trascendentes. El consumo de 50 g por día causa problemas a la mayoría de los afectados. Sin embargo, se ha visto que algunas personas pueden manifestar síntomas graves con una dosis entre 3 y 5 g. Por debajo de esta concentración parece ser que los síntomas no son graves, pero los estudios realizados hasta la fecha no han podido establecer un umbral por debajo del cual no se produzcan efectos adversos. (Departamento salud de Cataluña)

Parte de la industria (en ocasiones por la cuenta que les trae...) han evolucionado bastante para dar satisfacción a una parte de la población, minoritaria, si, pero importante siempre. Loncheados correctamente etiquetados y aptos para los intolerantes.

✅Como conclusión para Aesan, estas menciones son especialmente importantes para las personas intolerantes a la lactosa, por lo que se hace necesario adoptar unas orientaciones -no vinculantes- sobre el empleo de unos niveles en productos de consumo ordinario comercializados en España, hasta tanto se adopten normas armonizadas en la Unión Europea. 
  1. Productos alimenticios “Sin lactosa”: son aquellos que acrediten ausencia de lactosa siguiendo las analíticas más sensibles al estado actual de la ciencia. Es decir, inferior al 0,01% de lactosa. 
  2. Productos alimenticios “Bajo contenido en lactosa”: son aquellos con contenidos en lactosa residual medible y que se sitúan generalmente por debajo del 1%. En los preparados para lactantes y preparados de continuación, así como en los alimentos para usos médicos especiales, la mención «sin lactosa» podrá usarse cuando el contenido de lactosa en el producto no sea superior a 2,5 mg/100 kJ (10 mg/100 kcal), de acuerdo con la normativa establecida a nivel de la UE. 
Cuando estos productos estén fabricados a partir de fuentes de proteínas distintas de las de soja, la mención “sin lactosa” debe ir acompañada de la indicación «no adecuado para lactantes con galactosemia», en caracteres del mismo tamaño e igual visibilidad que la mención «sin lactosa» y junto a esta.!!
👉Hay una frase que yo se la atribuyo a mi padre como funcionario de la administración local y regional: "Cualquier trabajo, es un servicio hacía los demás...", pareciera más pensando en los funcionarios, personal de cara al público, médicos, etc., pero perfectamente es adaptable a prácticamente todos los trabajos y oficios, otra cosa será como de eficaces seamos, que en el caso de la española Aesan, es de muy agradecer, ya que viene siendo muy certero y consensuado con todas las partes implicadas (cierto es que se juega mucho...).

Muchos productos lácteos como los quesos, o mismamente este azul con DOP Blue Stilton, que es el queso inglés más reconocido, un queso de leche pasteurizada de vaca, de coagulación lenta y larga maduración (de nueve a doce o más semanas de maduración-afinado) que por la técnica usada, ingredientes y los tiempos principalmente, dan un valor en azúcares del 0'1g. Un motivo más para fijarnos en las etiquetas y sorprendernos, por cierto, me llama la atención que anota: "Adecuado para vegetarianos" (que no voy a indagar mucho...), y no por ejemplo que es apto para intolerantes (tal vez por ser una minoría los afectados?). Vuelvo a recordar que hay que conocer nuestro grado de intolerancia y con ese margen y cantidades optar a probar.

Al hilo, y gracias al artículo de Lácteos Franz sobre los deslactosados: "... Una de las preguntas más comunes sobre la leche deslactosada es su contenido de azúcar. A menudo se asume erróneamente que la leche deslactosada es baja en azúcar. Sin embargo, la realidad es que el proceso de deslactación no elimina el azúcar natural de la leche, que es la lactosa. Lo que sí elimina es la lactosa en sí misma, es decir, la enzima que digiere la lactosa.
La leche deslactosada contiene una cantidad similar de azúcar a la leche regular, generalmente entre 5 y 5 gramos de azúcar por 100 ml. Este azúcar proviene principalmente de la lactosa residual que queda después del proceso de deslactación y puede presentarse como azúcares añadidos según el fabricante. Es importante revisar cuidadosamente la tabla nutricional para verificar la cantidad exacta de azúcar en la marca que consume.
Muchas personas utilizan los términos "leche deslactosada" y "leche sin lactosa" indistintamente, pero hay una diferencia sutil. La leche deslactosada ha sido sometida a un proceso que añade lactasa (enzima que digiere la lactosa) para que esta se procese antes de ser consumida, mientras que la leche sin lactosa ha eliminado la lactosa totalmente del producto. En la práctica, las diferencias en la tabla nutricional entre ambos tipos de leche son mínimas, ya que ambas presentan una cantidad similar de azúcares
Si bien la leche deslactosada no presenta cambios significativos en su tabla nutricional en comparación con la leche regular, su consumo puede presentar beneficios para personas con intolerancia a la lactosa. Estos beneficios incluyen mejor digestión: Al romper la lactosa previamente, la leche deslactosada es más fácil de digerir para personas con intolerancia a la lactosa, evitando así síntomas como hinchazón, gases y diarrea. Aporte nutricional: La leche deslactosada mantiene los mismos nutrientes esenciales de la leche regular, como calcio, proteínas y vitaminas. 
La leche deslactosada ofrece una alternativa digestiva para quienes son intolerantes a la lactosa sin significativas diferencias en su valor nutricional en comparación con la leche regular..." .

¡¡ Todo lo necesario para que el personal afectado, no renuncie a la lactosa, un prebiótico muy beneficioso para nuestras bacterias intestinales !!



D. José Vicente Altamirano Ceballos (le gusta que le nombren con los dos apellidos...) maestro del sector y jubilado disfrutón, también nos comenta al respecto y tras varias preguntas: "Los quesos de la variedad láctica, tienen todos lactosa, unos tienen más, otros menos, depende de muchos factores. Lo importante (por los que tienen dudad si lo son o no) es si eres o no eres, 0 o 100. Entonces, que productos no tienen lactosa?, lógicamente aquellos que declaran no contener lactosa, bien sea en quesos, leches y demásYo a veces tengo un poco de dudas, sobre aquellos que declaran 0 de lactosa, si realmente lo son, por que depende muchísimo de como se deslactose. Hacerlo en una leche UHT, es mucho más fácil, pero hacerlo en productos que fermentan, es más complicado.
Por lo tanto, quién no tiene lactosa?, cualquier producto que declare que no la tiene, aún siempre hay que tener la duda, de que realmente tenga el 0'01, ya que es un "invento comercial", de la misma manera que para que la leche fuera con calcio tenía que tener 160 mg., son cosas que se han quedado muy fijas dentro del consumidor, y además el valor 0'01, es un valor muy conservador y muy eficaz.
Los quesos de pasta prensada cocida, son los que realmente tienen... yo diría que hasta un 0'05g., cuando digo pasta cocida, me refiero a los quesos como Grana Padano, Emmental, los Manchegos muy curados también. De todas formas, hay tantos quesos tan mal desuerados, que no lo han hecho del todo en su momento, y siguen desuerando ya estando fabricados. Hace poco probé un ....... de 6 meses, con pH 4'90, que tengo mis dudas si realmente esos quesos están con 0'05 de azúcares, no lo puedo confirmar, pero tampoco me voy a meter en esos enjuages. Si alguien tiene problemas de intolerancias, que no haga bromas, que consuma quesos de marca, contrastados, donde ahí la probabilidad es muy alta, si no leche UHT, postres, etc., que diga más o menos que no tiene lactosa.
Ten en cuenta que cuando el de en medio se mete en la salud, hay que ser muy riguroso y estricto, a la hora de dar, no diría consejos, pero si opinión".👌👏👏


📌Considero importante la opinión que aporta Nuria Mª Arribas Vera como Directora Gerente de la Interprofesional Láctea (Inlac) en una entrevista para la Asociación de Intolerantes a la lactosa de España (ADILAC).- 
"...Hablemos ahora desde la perspectiva de la intolerancia a la lactosa. ¿Cómo se ha adaptado el sector a esta demanda?El sector ha respondido a la creciente demanda de lácteos sin lactosa con un gran esfuerzo de innovación. Esta tendencia ha impulsado el desarrollo de productos más variados y accesibles. Puedo confirmar este avance desde mi experiencia en la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), donde, como directora del Departamento de I+D+i, fui testigo de cómo la industria ha evolucionado para satisfacer esta necesidad... El sector ha experimentado grandes avances en los últimos años. ¿Se mantiene este ritmo de desarrollo e incorporación de nuevas propuestas?Se sigue innovando. Los alimentos para los intolerantes a la lactosa forman parte del portfolio de todas las marcas integradas en InLac.
Consumo de lácteos sin lactosa: una elección de salud consciente. La demanda de productos lácteos sin lactosa responde a un problema de salud, aunque no todos los consumidores de leches, quesos y yogures sin lactosa son intolerantesEs cierto. Es importante destacar que las personas deben estar seguras de que tienen intolerancia a la lactosa antes de eliminar estos productos de su dieta, ya que al hacerlo también pueden perder nutrientes importantes, como el calcio, que los productos lácteos proporcionan.
Muchos hogares en España ya tienen tanto leche con lactosa como sin lactosa en su nevera, lo que permite que todos puedan disfrutar de este producto. ¡El sector ha logrado que los intolerantes a la lactosa puedan seguir consumiendo leche!. Tenemos que felicitarnos. Además, hay que reivindicar el origen español de la leche y destacar el sello azul de los tres lácteos al día, que anima a la gente a consumir la cantidad recomendada de alimentos lácteos por día para obtener beneficios nutricionales importantes". 👌👏👏


📌El Libro blanco de los lácteos (Inlac, descargable-pdf), es un documento editado por más de 50 expertos en la materia, muy interesante para saber del sector, y como guía y consulta tanto por las conclusiones, como por las referencias anotadas, en la pag. 18, ya nos comenta sobre la lactosa: "hacía finales del siglo xx se comenzó a elaborar leche sin lactosa destinada a personas con intolerancia a esta". En la pag. 23, nos dice: "El contenido en lactosa de los lácteos hacen que disminuya su consumo, considerando la intolerancia a la lactosa y su malabsorción en continuo aumento a nivel mundial, con grandes variaciones entre países y siendo el grupo de personas mayores el rango etario mas perjudicado (4). Esta patología junto con la alergia de las proteínas de la leche de vaca, hacen que el consumo de lácteos se desplace hacia otros grupos de alimentos o bebidas vegetales". 
Es muy interesante su estudio y consulta, pero lo que quisiera dejar constancia (ya lo he utilizado en otros posts) es el estudio de Javier Fontecha  y Manuela Juárez (Cial-Csic Uam) sobre el tema de los intolerantes (que lo aborda en varios escritos como en la fabricación de yogur) exactamente empieza en la página 45: "Durante la elaboración, y en la primera etapa del proceso, tiene lugar la transformación de la lactosa en ácido láctico por las bacterias acido-lácticas (BAL) del cultivo iniciador. La acidificación favorece la acción del cuajo, facilita la separación del suero, previene el desarrollo de microorganismos no deseables y regula la proteólisis y lipolisis posterior. Esto es debido a que las BAL presentes en los lácteos fermentados, como el queso, producen la enzima lactasa que puede hidrolizar la lactosa, por lo que estos productos son en general, bien tolerados por los individuos que presentan problemas de intolerancia. Los quesos madurados están libres de lactosa, pues la no eliminada con el suero o en el proceso de elaboración, es utilizada por las BAL, por lo que son generalmente aptos para intolerantes a la misma". También aparece editado en formato pdf., pero en otro escrito sobre: "Consumo de queso y su relación con la salud", en la pag. 6 lo vuelven a comentar.


Creo están (casi...) todos los datos y enlaces posibles y necesarios para entender y poner en practica temas sobre la intolerancia y alergias relacionadas con el sector lácteo, a día de hoy. Solo queda recordar que cada persona es un mundo, y los detalles particulares, concretos y puntuales, serán la única excepción en lo expuesto.  

Miguel A. Frias 𝄞𝅘𝅥𝅯𝅘𝅥𝅮𝅘𝅥🎹🎬♪♫♬🎻🎺🎸🎷💙♩♪♫♬𝄞𝅘𝅥𝅯𝅘𝅥𝅮𝅘𝅥

BIBLIOGRAFÍA.- Todos los enlaces ya anotados y sus respectivas referencias una vez abiertos, así como recordatorio de alguno de ellos.
  • Cuadriptico de Aesan descargable en pdf. sobre información a los consumidores: Alergias alimentarias.
  • Tríptico de Aesan descargable en pdf. sobre información alimentaria: La intolerancia a la Lactosa.
  • Notas sobre empleo de las menciones "sin gluten" y "sin lactosa" en el etiquetado, presentación y publicidad de los alimentos, por parte de Aesan, descargable en pdf.
  • Curiosidades, estudio, características, variedad, ideas, y usos en cocina del azúcar: El Afinador de quesos.
  • Rererencias sobre etiquetado por parte de Aesan: "Se considera etiquetado todas las menciones, indicaciones, marcas de fábrica o comerciales, dibujos o signos relacionados con un producto alimenticio que figuren en cualquier envase, documento, rótulo, etiqueta, faja o collarín que acompañen o se refieran a un producto alimenticio".
  • Real Decreto 1113/2006, de 29 de septiembre, por el que se aprueban las normas de calidad para quesos y quesos fundidos.
  • Reglamento (UE) nº 1169/2011 establece normas sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, garantizando su derecho a estar informado y promoviendo un alto nivel de protección de la salud pública (etiquetado alimenticio).
  • Real Decreto 1181/2018, de 21 de septiembre, relativo a la indicación del origen de la leche utilizada como ingrediente en el etiquetado de la leche y los productos lácteos. El decreto se enmarca dentro del Reglamento (UE) 1169/2011, que regula la información alimentaria al consumidor. Según este reglamento, la indicación del país de origen es voluntaria, salvo que su omisión pueda inducir a error al consumidor. El Real Decreto 1181/2018 establece la obligatoriedad específica para la leche y productos lácteos en España, complementando la normativa europea. (quien dijo que nuestros funcionarios no son efectivos?)
  • Aesan, varios reglamentos sobre declaraciones nutricionales y saludables, entre ellos: El Reglamento 1924/2006 de 20 de dic. 2006, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, ya consolidado a fecha 13-12-2014
  • Lacto Solution, gran artículo sobre el etiquetado.
  • Diario El Pais: Interesante articulo sobre el sistema Nutri Score, al igual que La Vanguardia.

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