Tenía ganas de currarme un post al respecto de la intolerancia, más por que en alguna ocasión me han preguntado, y aunque tenía referencias concretas, no las tenía recopiladas para darlas al momento, incluso creo que lo poco que comenté, no lo hice con los conocimientos suficientes, luego como apasionado del sector y por "coherencia quesera" me prometí subsanarlo. También en algún encuentro y plataforma de aprendizaje-reciclaje, me di cuenta que aunque aparentemente sencillo de entender, a veces nos liamos y confundimos conceptos. Para remate y como antesala de este post, hace unos meses me pidió el divulgador científico y director de la revista Quo, Darío Pescador, una pequeña colaboración para un articulo al respecto: ¿Intolerante a la lactosa? También puedes comer queso... para el diario digital: El Diario.es. Muy completo, didáctico, cronológico, con datos relevantes, alguno desconocido y nuevo para un servidor, como la mutación del gen −13910*T (por si nos da algún día por profundizar). En cierta forma con esa colaboración, consulté nuevamente por varios medios, recopilé y pregunte sobre ello, detalle que en este largo post trato de dejar anotado, a la vez que agradecer la disponibilidad y respuesta.
Amigo lector, sobraría decir que toda la información que voy a exponer, está recogida, contrastada, y verificada bajo criterios científicos muy experimentados, de todos iré dejando su enlace-link (por cumplir con el protocolo y como aval), así como alguna observación personal y puntual, siempre al hilo de lo narrado. La circunstancia de las intolerancias es delicado, y tenemos que afinar en lo que se dice, comenta, y más aún cuando lo dejamos por escrito. Es por ello que cobra gran importancia la divulgación sin intereses particulares, y ciñéndonos al tema en si.
✅La leche, según nuestra R.A.E., en una de sus muchas acepciones dice: "Es un líquido blanco que segregan las mamas de las hembras de los mamíferos para alimento de sus crías. Leche de algunos animales que se emplea como alimento de las personas".
Es una gran materia prima muy estudiada, que sigue estando en la agenda de numerosos agentes implicados, decenas de libros sobre ella facilitan el aprendizaje a cualquier nivel, tanto de consumo como de experimentación, es mucha la historia sobre ella, aunque más importante son los consensos generalizados en cuanto a beneficios, composición, control, etc., personalmente y más cuando hablamos de leche cruda y pensando en quesos, me gusta llamarla como "la más delicada de nuestras aguas", por aquello que en su composición e independientemente del animal, siempre el mayoritario es el agua.
La lactosa es el carbohidrato más abundante de la leche. Así pues, la leche está compuesta por agua (87%), lactosa (4–5%), grasa (3–4%), proteína (3%), minerales (0.8%) y vitaminas (0.1%). Esta composición tan singular la convierte en un alimento único, de un gran valor nutricional y con gran aporte energético. No en vano es el primer alimento del ser humano al nacer. A pesar de ello, los datos de consumo de leche van disminuyendo año tras año en favor de las aguas/zumos vegetales o de semillas principalmente, por lo que recuerdo que estos no pueden estar nombradas ni etiquetadas con la palabra Leche.
También es justo y necesario recordar a parte de la cadena, que debería defender con otras prácticas su exposición, divulgación, marketing o venta, etc., por aquello de juntar, linear, lo que nada tiene que ver como composición o simplemente real, esto mismo se amplia a la palabra queso, que es exclusivo del derivado de la leche, luego tampoco es lícito leer etiquetas en donde la forma y palabras llamen a confusión. Interesante post al respecto: "En el nombre de los quesos".
📌Una vez más recuerdo la legislación con el R.D. 1113/2006 de 29 de septiembre, por el que se aprueba la norma de calidad para quesos y quesos fundidos, en el Anexo I, define al Queso: "Se entiende por queso el producto fresco o madurado, sólido o semisólido, obtenido de la leche, de la leche total o parcialmente desnatada, de la nata, del suero de mantequilla o de una mezcla de algunos o de todos estos productos, coagulados total o parcialmente por la acción del cuajo u otros coagulantes apropiados, antes del desuerado o después de la eliminación parcial de la parte acuosa, con o sin hidrólisis previa de la lactosa, siempre que la relación entre la caseína y las proteínas séricas sea igual o superior a la de la leche".
No se escapan camareros, baristas, personal concreto como charcuteros, que a la hora de ofrecer tanto leche como quesos, no hayan tenido la inquietud de formarse e informar correctamente... ya lo digo yo: No existen las leches ni un queso de soja, está mal dicho, también ofrecer leche de coco, de avena, etc., hay que usar el lenguaje correcto, aguas, zumos, compuestos vegetales, etc., la imaginación y el buen hacer, nos va a permitir incluso que tuneemos esta ocasión y en vez de confundir, aprovechemos el hecho y eduquemos al consumidor, a la par que dignificamos el oficio. Es una muy buena ocasión para no seguir confundiendo al consumidor/cliente, y diferenciarnos dando un paso adelante en comparación de lo que está mal establecido. Hay un dicho, que dice: no por repetirlo muchas veces, es correcto o aplicable una cosa... estarás o estaremos equivocados tantas veces como lo hagamos, o digamos mal.
| Quién lo duda...? Con el queso y el jamón, en España, se juega en primera división. Por cierto, después de años pidiendo reconocimiento o diferenciación, los cortadores de jamón, ya tienen su reconocida cualificación profesional (R.D. 84/2026 de 11 de feberero). Victor Sanchego como gran influencers nos da otro punto de vista a tener en cuenta. |

